Viajar y la naturaleza - A Sorian Love Story. :)


Voy a ser indulgente aquí, evocar con lirismo y pavonearme con algunas de las cosas maravillosas que hemos visto y aprendido a lo largo de los años, simplemente por tener la suerte de aprovechar la casa familiar en Soria con regularidad. Por supuesto, estas experiencias fabulosas se puede tener en cualquier parte de España, pero nuestras escapadas de la ciudad han sido a la preciosa provincia de Soria. Siendo australiana, siempre me ha impresionado la riqueza de los paisajes y la historia de España y Soria es excepcional en este aspecto. Australia es enorme y tiene algunas de las mejores playas y horizontes interminables en el mundo, pero España es una joyita de país que parece tener todo comprimido en una esquina de Europa.

Abajo: los espectaculares paisajes y sierras de Soria - muchos kilómetros hemos andado entre águilas y vistas impresionantes.

Soria tiene yacimientos arqueológicos, petrográficos e icnitas prehistóricas, excavaciones romanas y celtiberas, fortalezas árabes, castillos cristianos, iglesias románicas, palacios renacentistas, majestuosas montañas caliza acribilladas con fósiles de mares tropicales, cañones y lagos glaciales, fiestas vistosas, setas y trufas deliciosas y una generosidad de frutos secos y bayas para recoger. Hay pueblos históricos y pueblos abandonados de adobe debilitado los cuales parecen ser una extensión de la tierra roja alrededor y los techos derrumbados revelando sus esqueletos de madera. Viejos arrugados viven en soledad bajo la sombra de la excesiva iglesia románica y tienden la ropa entre las fachadas antiguas o al lado del lavadero.

Arriba: castillos para aprender sobre las conquistas y guerras interminables entre los cristianos y los moros. Gormáz, Berlanga de Duero, Ucero, Calatañazor, Caracena...por mencionar unos pocos.

Abajo: La arquitectura y arte del románico son las joyas de España y Soria tiene muchos ejemplos. También tiene una de las mejores columnas tornadas en el país - la de Caracena en la iglesia de San Pedro.

Simplemente estar entre la naturaleza nos ha dado la oportunidad de disfrutar caminatas largas al aire fresco, hacer barbacoas en pinares, experimentar la lluvia y las tormentas (ambas poco comunes en Madrid), disfrutar de la estufa de leña y robles coloreados en otoño y estudiar la abundancia de insectos y flores silvestres en verano, visitar mercados medievales, bañarnos en lagos y embalses, paseos en bici por caminos y carreteras vacías lindadas de girasoles y cereales, buscar fósiles de conchas que datan del período jurásico cuando la mayoría de España estaba cubierta de mares tropicales. Las mañanas heladas, el olor del humo de la leña en las chimeneas, los largos paseos en paisajes naturales de acantilados espectaculares, y la lista podría continuar. En lugar de eso, os dejo con unas fotos que hablan más que las palabras. (Otra vez me he pasado con las fotos....) 
Arriba: barbacoas entre pinares y robledos y cuando hace mucho frío, en los refugios con chimenea. La barbacoa es una favorita de JC que le gusta mucho aprovechar las brasas para asar sus pimientos. :) También disfrutamos leyendo, cortando leña o haciendo algo de arte con materiales naturales.

Abajo: níscalos, tomillo, parasoles, seta de cardo, nueces, almendras, moras y bellotas son algunos de los alimentos silvestres que nos encanta recoger a finales de verano y otoño. 
Arriba: los colores de las hojas de los robles, chopos y hayas hacen que la mejor estación del año sea otoño. Buena temperatura durante el día, y fresquito para disfrutar de la estufa por las noches... sol, tormentas y lluvia, setas....precioso. 

Abajo: hemos participado en la feria de la trufa donde puedes ver cómo las buscan/cultivan y luego cómo las preparan. Compramos un trocito y Adri me ayudaba preparar platos durante una semana con la trufa.

Arriba: el verano también tiene su encanto con baños en los embalses y ríos, paseos en bici con sus amigos del pueblo, y sobre todo, para el estudio de los insectos.

Abajo: con el microscopio digital, hemos visto microbios del río, patas y alas de insectos muertos e incluso una hormiga en su estado pupal. Hemos hecho experimentos para ver qué comida prefieren las hormigas y como trabajan en equipo para conseguir la comida y hemos visto una colonia entera llevar sus pupas mucha distancia por largos caminos por razones desconocidas.
Arriba: un experimento para recoger insectos para estudiar - poner comida en una jarra, escavar un hueco en el suelo y meter la jarra, cubierta un poco con hojas, y dejar durante la noche. Pueden entrar pero no pueden salir por el cristal.

Abajo: los insectos son mis favoritos - me encanta verlos, fotografiarlos, dibujarlos y estudiarlos.

Arriba: Soria también tiene mucha historia de los pueblos antiguos como los celtibéricos y los romanos. La Villa romana La Dehesa en Cuevas de Soria fue excavada en 1928, data del siglo IV y tiene unos yacimientos impresionantes de mosaicos y habitaciones termales. En Numancia se encuentra reconstrucciones de viviendas celtibéricas y molinos de mano que usaban para moler el grano. Fiestas recrean las confrontaciones y conflictos entre los nativos celtibéricos y los romanos.

Abajo: Y mucho antes de los primeros pueblos había dinosaurios y hay mucho que ver y aprender en la Ruta de las Icnitas de las Tierras Altas - una zona imprescindible para los fans de los dinos. Aprendimos mucho sobre las tierras sorianas durante esos tiempos y Adri tomaba fotos de sus propios dinosaurios recreando icnitas en el barro, luego puso todo lo aprendido en un lapbook muy chulo.


Arriba: otra de nuestras actividades favoritas es buscar fósiles. Desde que hemos aprendido mas de las rocas y sus propiedades, hemos sido mas conscientes de donde se encuentran los fósiles y como reconocerlos. Y hay muchos, especialmente en la Sierra de Inodejo, cerca de nuestro pueblo, y por los campos arados llenos de piedra caliza. Huesos y cuernos de animales muertos son cada vez mas difíciles de encontrar porque los granjeros ya no pueden dejar los cadáveres en el campo.

Abajo: aprendimos de las casas cuevas de San Esteban de Gormáz donde llevan siglos guardando el vino. Hablamos con una familia que nos dejaron bajar para echar un vistazo.

Arriba: Los pueblos abandonados o semi abandonados abundan en Soria. En algunos, los únicos que se encuentran entre los escombros son pastores o granjeros que guardan sus máquinas y herramientas.

Abajo: Semana Santa es muy colorida en la ciudad y en verano siempre hay alguna fiesta en los pueblos.


Arriba: lavaderos son una cosa del pasado, pero de vez en cuando se encuentra uno usado por alguien. Esta señora no dijo que prefiere lavar las sábanas en el lavadero porque le gusta mas el olor del agua y sol. Solo se puede imaginar la dureza de las mujeres que lavaban la ropa durante los meses gélidos en este agua.

Abajo: encuentros con animales del campo. Y un pajarito muerto que se había caído de su nido. :(

Abajo: Adri ha aprendido a conducir por los caminos del campo de Soria. Otras fotos - un mini microscopio para ver los fósiles, un escarabajo enorme, una visita al mielero local para ver como fabrica su miel. Y las tremendas escarchas del invierno.

 

Siento pena por las familias y los niños en particular que nunca o pocas veces tienen la oportunidad de viajar o pasar tiempo en la naturaleza. Nos da experiencias imprescindibles para el crecimiento personal y reconocimiento de nuestra historia y realmente es la mejor forma de aprender! J  

Comentarios

  1. Estupendo reportaje sobre la bella provincia. España es un tesoro inagotable.

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  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  3. Bonita entrada, Kim ;). Hay una frase que me gusta mucho, y cuyo autor desconozco: "Viajar para rectificar lo aprendido en los libros". Pues eso...

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  4. Gracias Pilar. Es muy cierta esa frase. XX

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