martes, 25 de abril de 2017

No eran colegas nuestros.







Marco Porcio Catón (234-149 a.C.), según nos cuenta Plutarco,  "Casóse con una mujer más noble que rica... De los que castigan a las mujeres o los hijos, decía que ponían manos en las cosas más santas y sagradas; que para él merecía más alabanzas un buen marido que un buen senador, y que nada admiraba tanto en el antiguo Sócrates como el que, habiéndole cabido en suerte una mujer inaguantable y unos hijos necios, vivió, sin embargo, sosegado y tranquilo. Habiéndole nacido un hijo, nada había para él de mayor importancia, como no fuese algún negocio público, que el hallarse presente cuando la mujer lavaba y fajaba al niño. Ésta lo criaba con su propia leche, y aun muchas veces, poniéndose al pecho los niños de sus esclavos, preparaba así para su propio hijo la benevolencia y amor que produce el ser hermanos de leche. Cuando ya empezó a tener alguna comprensión, él mismo tomó a su cuidado el enseñarle las primeras letras, a pesar de que tenía un esclavo llamado Quilón, bien educado y ejercitado en esta enseñanza... Así, él mismo le enseñaba las letras, le daba a conocer las leyes y le ejercitaba en la gimnasia, adiestrándole, no sólo a tirar con el arco, a manejar las armas y a gobernar un caballo, sino también a herir con el puño, a tolerar el calor y el frío y a vencer nadando las corrientes y los remolinos de los ríos. Dice, además, que le escribió la Historia de su propia mano, y con letras grandes, a fin de que el hijo tuviera dentro de casa medios de aprovecharse para el uso de la vida, de los hechos de la antigüedad y de los de su patria; que con no menor cuidado precavió que jamás se dijeran cosas torpes ante aquel niño,...Ocupado Catón en la recomendable obra de formar y ensayar a su hijo para la virtud, aunque nada quedaba que desear, ni por la índole de éste ni por su esmero en corresponder a aquel cuidado, como el cuerpo no fuese bastante fuerte para tolerar el trabajo, tuvo el padre que rebajar la demasiada austeridad y el rigor en el método de vida. Mas no por esta delicadeza dejó de ser hombre esforzado en los hechos de armas, y en la batalla contra Perseo, mandando el ejército Paulo Emilio, peleó denodadamente...  Más adelante se casó este joven con Tercia, hija de Paula y hermana de Escipión, habiéndose enlazado con tan ilustre gente no menos por sí que por su padre, en lo que se ve haberse logrado cumplidamente el esmero de Catón en la educación de su hijo."

Catón es una persona muy importante en la Historia de Roma. Modelo de las virtudes romanas, su nombre aún se recuerda, y un Catón es alguien que dice lo justo. Llevó a Roma a muchas victorias, y es el famoso promotor de la destrucción de Cartago. Fue también uno de los conquistadores de España, horrible para sus enemigos y generoso y bueno para sus amigos. 
En estos días de tan gran y tan triste corrupción política, Catón quizás se hubiera jubilado por verlo imposible, pero en su tiempo tenía el apoyo de la gente, censuraba a los que gastaban demasiado y hacía estragos entre los que robaban aunque fuese una moneda. A los que intentaban comprar el voto con promesas de dividendos, les daba el látigo en recompensa, y a los que mostraban prudencia y austeridad en cada acto de su vida, les recomendaba para los cargos electivos, y de inmediato contaban así con el apoyo de la gente.
No procedía de entre los patricios, sino de los plebeyos, pero llegó a ser el ejemplo de la Nobleza romana, en el tiempo en que en Roma la virtud llevaba a lo alto en su jerarquía, y el vicio a perderla. Realmente fue uno entre los muchos así que hubo entonces, pero lo traigo por la cita de Plutarco, quien en sus Vidas paralelas (hacia el año 100 d.C.) escribió este texto, clásico de la educación, que había que poner en este blog de educación en casa. 
Pero además quiero empezar con la educación en el mundo antiguo, centrándome en España, y así comienzo con la cita de uno de sus conquistadores, que la hicieron provincia. De los anteriores no sabemos lo suficiente.
En numerosos textos sobre Roma se nos cuenta que tenían un elaborado sistema escolar, y se omite (aposta) que cada familia romana gozaba de un enorme respeto por parte de los demás, y era cada familia quien decidía lo de sus hijos. Roma estaba hecha entre iguales, aunque estableciesen jerarquías. Sin saber eso, no se entiende por qué vienen de ellos nuestras leyes, las leyes de Occidente, que fundamentalmente son las reglas para un respeto entre iguales.
Los romanos eran severos y graves, justos y de palabra, o por lo menos aspiraban a eso. Tenían esclavos a los que a veces trataban mejor y otras peor. Los esclavos no tenían el derecho a criar a sus propios hijos, ni por ejemplo a llevar armas con las que defenderse ni ese tipo de cosas. Los ciudadanos, bajo el mando del padre de familia, sí. Algunos disfrutaban de finos placeres, pero les solía entretener el ver a guerreros matarse entre ellos, o verles matar a animales salvajes. No eran normalmente feministas, para nada, y las mujeres no tenían los mismos derechos que los hombres, aunque tampoco los mismos deberes. No amaban la paz de por sí, sino que sólo amaban la paz después de haber ganado la guerra, como descanso. Hacían sus fiestas, muchas fiestas del estilo Rainbow, y otras que eran como Raves, y son famosas sus orgias y otras del estilo. Pero no nos hubieran invitado ni a una sola. Tantas cosas curiosas que hacían, algunas realmente raras, como su incomprensible religión. A mucha gente Roma le suena poco amigable, y lo era. Pero es que no eran nuestros colegas, eran nuestros padres. 

sábado, 22 de abril de 2017

Museo del Robot (Madrid)


Hace mucho tiempo que mis hijos y yo queríamos visitar el Museo del Robot de Madrid, y, por fin, hace unos días nos decidimos a hacerlo. A los tres nos gustó mucho todo lo que vimos en este museo y nos sorprendió saber lo muchísimo que se ha avanzado últimamente en el mundo de la inteligencia artificial (Ya hay, según nos contaron durante la visita guiada, un robot que sabe tocar instrumentos musicales, conoce algunos idiomas ¡y está aprendiendo a conducir!).

El Museo del Robot está gestionado por una conocida tienda madrileña de juguetes electrónicos.


Luego de una breve introducción histórica al mundo de la robótica, un monitor nos presentó a Nao, que es un robot totalmente programable:


Después conocimos a otros robots del museo, algunos de ellos maquetas, al tratarse de robots muy caros, o incluso que no están en venta, como Asimo, desarrollado por Honda (el blanco en la siguiente imagen), y cuyo elevadísimo precio no recuerdo y escapa a mi entendimiento...


El siguiente robot, incompleto, está impreso con una impresora 3D, y cualquiera que lo desee puede conseguir los planos en internet e imprimírselo. Eso sí, hace falta tener la impresora y mucha paciencia, ya que según nos contó el guía del museo, se tarda unos tres años en completar su impresión:


Más robots de distintas épocas:



Algunos robots de los años 80 del siglo XX:


Y aquí el robot de la serie "Perdidos en el espacio" ("¡Peligro, peligro!", era una expresión típica suya), algunos de cuyos capítulos mis hijos han visto, y, por lo tanto, les hizo mucha gracia encontrar esta maqueta en el museo:


En el museo hay una sección dedicada a los perros-robots, juguetes que gozan de mucha aceptación entre el público más joven. El guía nos hizo una demostración de cómo funciona uno de estos robots:




Estos dos no necesitan presentación :) :



En el centro, Nova, un robot que no habla pero que puede realizar muchos movimientos y es muy fuerte. También lo vimos en acción:


Me hizo gracia la cara de malo de este Manoi PF01 del 2005, un robot completamente programable:


A los niños les gustó mucho este dulce dinosaurio, que realiza movimientos muy realistas y al cual le gusta recibir caricias:


Falsos robots de cuerda:


En el centro de la imagen, Charlabot, un robot que le gustaba mucho a uno de mi hijos cuando era más pequeño:


Dos en actitud de pelea, o bailando, según como se vea...


Después de acabar la visita guiada por el pequeño, pero interesante Museo del Robot, estuvimos un rato viendo algunos juguetes de la tienda, como estas arañas que se mueven por control remoto, y con las que los niños estuvieron jugando un rato:


Por último, vimos una exhibición de vuelo de drones de diferentes precios y tipos, desde los más sencillos, hasta unos muy sofisticados:


Si os gusta la robótica, o simplemente queréis acercaros a este mundo, os aconsejamos la visita a este museo.

lunes, 17 de abril de 2017

MUDÉJAR LILIPUTIENSE

La mejor forma de aprender es, sin duda, la experimentación.
Y de todas las formas de experimentar, una de las que más gustan a los niños, es poder tocar las cosas.
Es fácil manipular y tocar objetos pequeños, pero ¿Cómo podemos manipular un castillo? ¿O una iglesia?...
Eso es precisamente lo que pudimos hacer ayer en Olmedo (Valladolid), en el Parque Temático del Mudéjar de Castilla y León.
En un precioso recinto arbolado, este Parque temático nos ofrece la oportunidad de tocar el arte mudéjar con nuestras propias manos, y sentirnos como Gulliver en su viaje a Liliput. Por si os apetece saber quien fue Gulliver, os dejo el cuento en este vídeo.
Pero esta entrada, no trata sobre Gulliver sino sobre el arte Mudéjar.
El arte mudéjar es un estilo artístico que se desarrolló en los reinos cristianos de la península ibérica durante los siglos XII a XVI y es una mezcla de las corrientes artísticas cristianas (románicasgóticas y renacentistas) y musulmanas de la época, y que sirve de eslabón entre las culturas cristianas y el islam.
Durante más de 800 años, en España convivieron en paz las culturas árabe, cristiana y judía, y esta convivencia dio lugar a estilos artísticos muy particulares y únicos, como es el arte mudéjar.
Concretamente en la arquitectura, este estilo se caracteriza por el uso del ladrillo, el yeso o la cerámica, para la construcción de grandiosos monumentos.
Si quereis saber más cosas sobre este tipo de arte, podéis consultar este ENLACE.

Pero lo más interesante del Parque Temático del Mudéjar, es que ofrece a los visitantes la oportunidad de disfrutar de cerca este tipo de arquitectura, poniendo las grandes construcciones al alcance de la mano. También se puede disfrutar de una preciosa maqueta de tren que recorre todo el recinto, con sus estaciones, puentes, etc., y se puede aprender un montón sobre las casi 300 plantas que tapizan el recorrido.

Pudimos sentirnos como gigantes en el Castillo de Coca (Segovia):
Maqueta del Castillo de Coca, en Segovia

Maqueta del Castillo de la Mota

 o el de la Mota, en Medina del Campo (Valladolid). 


Tocamos con las manos el ábside de la Iglesia de San Salvador en Toro (Zamora).
Gigantes asomándose por el tejado de la iglesia de San Salvador


Palacio de Pedro I. 
Y nos asomamos por el tejado del Palacio de Pedro I de Castilla, llamado "El Cruel" o "El Justo" dependiendo de quien le calificara, en Astudillo (Palencia).

Y todo esto sin salir de Olmedo. Hasta 21 joyas de arte Mudéjar español, en apenas dos horas. Aprendiendo y disfrutando.
Toda una aventura que os animo a vivir.



lunes, 10 de abril de 2017

La Importancia

Naturalmente, es muy fácil encontrar a españoles a los que sin ir al colegio les fue bien. Después de todo, la tasa de escolaridad de 1950, en torno al 50 %, suponía un paso de gigante con respecto al 30 % de 20 años atrás, como ese 30 % suponía un enorme progreso con respecto al 15 de cuando comenzó en España la regulación educativa (1857, Ley Moyano). Una escolaridad que podía suponer dos o tres años en la escuela, por otra parte. Hasta 1970, la educación era obligatoria, primero hasta los 10, luego hasta los 12, luego hasta los 14. Pero hasta 1970 tal educación obligatoria se podía probar con un examen de primaria (reválida libre) que, hacia el final, cuando era más complejo, consistía en una prueba de lectura y escritura y en una operación matemática sencilla, por lo general una división. Muchos de los datos estadísticos, que espero poder presentar de manera ordenada y clara, se pueden encontrar por ejemplo aquí:
http://www.fbbva.es/TLFU/dat/autores.pdf
Antes de las leyes del XIX, se puede acertar a ciegas. Puedes buscar según los nombres de nuestros colegios e institutos y verás que muchos de sus insignes nombrados no pisaron jamás un lugar así. Iremos con ellos más adelante. Aunque seguro que hay colegios que se llaman Félix Rodríguez de la Fuente, por ejemplo.

A propósito de él, Félix era lector y amigo de Konrad Lorenz. De Lorenz ha quedado en la cultura popular la idea de la impronta primaria, lo de los gansos que identifican como madre al primer ser que ven al salir del cascarón. Bueno, sus estudios de etología animal le valieron un gran reconocimiento y a Felix le ayudaron bastante en su comprensión del comportamiento de las manadas de lobos y de otros animales.
http://www.perros.com/articulos/el-padre-de-la-etologia-konrad-lorenz.html

La etología tiene mucho recorrido. Aquí pongo un texto de Los ocho pecados mortales de la humanidad civilizada (Lorenz, 1973) que me parece muy interesante, y estoy seguro de que a cualquiera se lo parecería:

 "Los cambios experimentados por la familia y su estructura por influjo de una progresiva transformación tecnológica de la Humanidad, tienden todos ellos sin excepción a debilitar el contacto entre padres e hijos, y esto se inicia ya en la lactancia. Puesto que hoy día las madres no pueden dedicar todo su tiempo al recién nacido, surgen casi siempre, en mayor o menor grado, las manifestaciones que René Spitz denomina de «internación». Su peor síntoma es un debilitamiento difícilmente reversible o irreversible de la capacidad humana para establecer relaciones. Este efecto se agrega de forma peligrosa al trastorno ya mencionado de la capacidad de solidaridad humana.
A una edad algo más avanzada, las deficiencias de la imagen paterna causan visibles perturbaciones, sobre todo en los chicos. Exceptuando los medios rurales y artesanos, hoy día un muchacho no ve casi nunca a su padre durante el trabajo, y todavía tiene menos oportunidades para ayudarle y poder experimentar así convincentemente la superioridad de su madurez. Asimismo, en la pequeña familia moderna falta la estructura jerárquica por medio de la cual el hombre mayor emanaba respeto. Un niño de cinco años no puede valorar directamente la superioridad de su padre de cuarenta, pero se muestra impresionado ante la energía de otro niño de diez años y comprende que éste adopte una actitud respetuosa ante un hermano mayor de quince años. Luego llega instintivamente a las conclusiones justas cuando observa que el de quince años, quien es lo bastante sagaz para reconocer la superioridad intelectiva del hombre mayor, respeta a éste.
 La aceptación de una superioridad jerárquica no es un impedimento para el afecto. Los recuerdos deberían decirle a todo ser humano que, siendo niño, no amó menos, sino más, a aquellas personas a quienes admiró y a quienes voluntariamente obedeció, mientras que no amó tanto a sus iguales y a quienes le estaban subordinados.. Yo sé todavía con absoluta certeza que mi amigo Emmanuel La Roche, muerto prematuramente -quien me llevaba cuatro años, y como reyezuelo de la revoltosa pandilla nuestra ejercía un dominio justo pero enérgico sobre unos muchachos de entre diez y dieciséis años-, no sólo me inspiraba respeto y me hacía acometer audaces empresas para conseguir su aprobación, sino que también se había ganado mi cariño, como lo recuerdo con toda claridad. Ese sentimiento tuvo una evidente similitud con el que experimenté más tarde hacia diversos amigos íntimos y maestros. Entre los mayores atentados de la doctrina pseudodemocrática está la afirmación de que un orden jerárquico natural entre dos personas supone un obstáculo que frustra todos los sentimientos cálidos. En realidad, sin este orden ni siquiera puede existir la forma más natural del amor humano: la que suele unir a los miembros de una familia; con la educación «no frustratoria» se ha transformado a millares de niños en desdichados neuróticos.
Según he expuesto en los ensayos mencionados, si el niño forma parte de un grupo ajeno a todo orden jerárquico, se halla en una situación antinatural. Puesto que él no puede reprimir su empeño -programado instintivamente- en alcanzar un puesto jerárquico superior, desde luego tiraniza a sus pasivos padres, y se ve obligado a desempeñar el papel del jefe de grupo , papel en el que no se encuentra cómodo ni mucho menos. Sin un «superior jerárquico» más enérgico, se siente indefenso ante un mundo hostil, pues en ninguna parte se quiere a los niños non-frustration. Cuando intenta desafiar a los padres con una irritación comprensible, como «pidiendo un sopapo a gritos» según la expresión bávaro-austríaca, no encuentra el contraataque esperado intuitivamente por el subconsciente, sino que tropieza con el amortiguador de toda una ristra de frases tranquilizadoras y pseudorracionales. Pero ninguna persona desea identificarse jamás con un timorato irresoluto, ni nadie está dispuesto a dejarse dictar unas normas de comportamiento y menos todavía a acatar los valores culturales que alguien así venera. Sólo cuando uno quiere con la máxima profundidad del alma a una persona y simultáneamente le profesa hondo respeto, se presta a hacer suya su tradición cultural. Evidentemente, hoy día falta esa «figura paterna» en un número casi espantoso de adolescentes. El padre real fracasa con frecuencia y lo multitudinario del alumnado en escuelas y universidades impide su sustitución por un maestro digno."

Esta reflexión puede llevar a muchas otras. ¿Acaso alguien puede negar que la importancia en el orden social es una de las claves de nuestra felicidad? No sólo el ser importante por uno mismo, sino también como grupo, y también el reconocer de manera válida la importancia en otros. ¿Es la importancia en el grupo, que rige prácticamente cada una de nuestras relaciones, algo de lo que se puede prescindir?
Unos pocos de esa mitad de españoles recientes que no fueron al colegio, llevan a gala no haber ido, pero la mayoría no lo pueden reconocer, ni siquiera a ellos mismos, pues supone un motivo de vergüenza enorme, ser lo más bajo en la jerarquía. Un omega, un excluido. Evidentemente el colegio ha ido haciendo en nuestras sociedades un poderoso papel jerarquizador. Cada vez más y cada vez durante más años. Ahí se juega a cada minuto presencial quién vale más y quién vale menos, y limita, cada vez más, la posibilidad de estar solo o en un entorno de protección. Sin embargo también podemos vernos como ajenos a dicha jerarquización. Aristóteles, que fue el primer etólogo, nos recuerda desde siempre que quien no participa de la sociedad, es un dios o una bestia. A los niños que no van al colegio también les podemos ver así. Y ese, creo, es un dilema por el que pasan o pasarán nuestros hijos. ¿Dioses o bestias?, ¿los mejores o los peores? ¿Homeschoolers o niños rumanos? Nietzsche le añadía a la frase de Aristóteles: un dios, una bestia... o un filósofo. ¿Filósofos? Me suena muy bien. Sí, ¿por qué no? Pero claro, pasa que en realidad el colegio no es lo mismo que la sociedad, sino sólamente una de las instituciones en ella, y eso facilita ser ajenos a él, sin ser ajenos a la sociedad. Aquí voy a poner a alguno que lo pruebe, a ver a ver...

Como  jomejcule de la quincena, me decido por un alfa entre los alfas. Un emblema patrio. Un guía de elocuencia, aquí en la compañía de su hembra alfa:





domingo, 9 de abril de 2017

NOCHE DE OBSERVACION ASTRONÓMICA

Anoche Alejandro y yo nos desplazamos hasta el bosque de Valdenazar, en el término municipal de Yebes/Valdeluz (Guadalajara), para participar en una actividad organizada por el Observatorio Astronómico de Yebes.



Noche de observaciones astronómicas en un cielo completamente despejado e iluminado por una gran luna brillante en fase creciente, que nos regalaba un espectáculo maravilloso con sus cráteres, planicies y cordilleras. 
El próximo día 11 de abril la podremos contemplar en fase completa. 
AQUÍ podéis ver un calendario lunar para este mes: 


Júpiter en oposición coincidía con el máximo acercamiento de su órbita a la Tierra, a 666 millones de kilómetros de distancia. Nuestro planeta se coloca entre el gigante gaseoso y el Sol, una situación que solo sucede cada trece meses. Así que hasta dentro de más de un año, no podremos contemplar a Júpiter tan cerca de nosotros. Pudimos distinguir perfectamente las franjas que delatan sus permanentes tormentas, y algunas de sus lunas. Las más grandes de ellas, los cuatro satélites galileanos, Ío, Europa, Ganímedes y Calisto, fueron descubiertos en 1610 por Galileo Galilei.
Si quieres saber más sobre Galileo Galilei, pincha AQUI
Más información sobre las lunas de Júpiter, AQUÍ.
Un interesante documental sobre Júpiter, AQUÍ





Sin necesidad de usar telescopio, contemplamos las estrellas más brillantes del firmamento que pueden verse en el hemisferio norte en esta estación del año: Betelgeuse, Capella, Vega, Arturo, Aldebarán, Spica… 
Si quereis ampliar información sobre estas grandes luminarias y algunas más, pinchad AQUÍ.


En el Cinturón de Orión pudimos contemplar, esta vez con un potente telescopio, la nebulosa de Orión.


Algo más difíciles de ver fueron algunas galaxias espirales en la zona del noroeste, aunque no por ello menos espectaculares.

Hacia el norte, pasando a gran velocidad a las 22:37 h, pudimos ver pasar a la ISS, la Estación Espacial Internacional, (International Space Station), donde 6 astronautas dan 16 vueltas a la Tierra cada día, viajando a una velocidad de 7,66 Kms/s, 27.600 Kms/hora, lo que les supone poder ver un amanecer y un anochecer cada hora y media. Más información, AQUÍ


Este dato me recordó aquel pasaje de mi libro favorito, “El Principito”, donde el niño solo tenía que mover su silla unos pasos en su asteroide para contemplar un nuevo atardecer,  que gustaba de mirar cuando se encontraba triste. Hay que estar muy triste para querer ver contemplar una puesta de sol cuarenta y tres veces en un solo día.
Si queréis leer este bonito capítulo del libro, pinchad AQUI



Nosotros anoche no contemplamos la puesta de sol, pero la visión cercana de aquellas lejanas estrellas, algunas de las cuales probablemente no existan ya, y que están tan distantes que sólo podemos ver la luz que emitieron hace millones de años, hizo sentirnos parte de un Universo (o varios, según algunas teorías) compuesto del mismo tipo de energía que nosotros. 

Quizás seamos una ínfima parte de la inmensidad, pero saber que estamos hechos de la misma materia que el gigantesco Júpiter, nos hizo sentir dioses.

viernes, 31 de marzo de 2017

Niños enseñando a niños.



El martes pasado Adri dio su ultimo taller de ciencias, esta vez sobre la luz y color. Empezamos estos talleres mensuales en noviembre porque había mucho interés por parte de las familias en encontrar una manera de aprender ciencia de una forma interesante y divertida, para fomentar una comprensión básica de nuestro mundo. Hemos tenido talleres de ciencia de adultos en el pasado, alumnos universitarios de las ciencias, pero siempre existe el riesgo de enseñar igual que nos enseñaron a nosotros - seguir el formato de libros de textos, lenguaje complicado, etc -mas hablar y menos hacer, o del otro extremo del espectro - enseñar ciencia como si fuera un show de magia. No sé cual es peor, de verdad.

Hay muchos videos y artículos escritos sobre el valor de la enseñanza autónoma y también estudios sobre las ventajas de niños enseñando a otros niños, y realmente hay muchos beneficios en esa forma de enseñanza. Para Adri, no solo ha sido un repaso de temas que estudió hace tiempo sino que ha tenido que estudiarlos mas en profundidad para poder explicar conceptos complicados lo mas fácil posible a los niños pequeños. Y los niños disfrutan viendo a un chico (no tantos años mayor que ellos mismos) enseñar como un profe adulto. Sirve de inspiración y se conectan mejor.
Así que ha sido un éxito tremendo. Había muchas ganas de que los talleres continuaran, y a lo mejor con otro joven a que le guste mucho la ciencia. Para Adri, ha sirvido de experiencia y lo ha pasado muy bien pero ahora es tiempo de enfocarnos mas en sus propios estudios e intereses.
Gracias a todas las familias que han participado y que le ha dado esta oportunidad a Adri. Qué sigais estudiando y disfrutando de la ciencia!!

Os dejo con unos videos que se pueden inspirar sobre la eñseñanza autonoma:


Las ondas del espectro electromagnético!

La luz se comporta como rayos.

La cámera obscura y las imágenes al revés- como funcionan nuestros ojos!

Dentro de la cámera obscura. :)


La refracción.

Como los colores se absorban o se rebotan contra objetos.
Los tres colores primarios de la física.


El espectro visible se convierte en blanco.


Este es el enlace del blog de ciencias de Adri que habla mas de los experimentos de los talleres.



viernes, 24 de marzo de 2017

Félix



Si la educación al margen de la escuela tiene un santo patrón, estamos en la hagiografía correcta.
Félix Rodríguez de la Fuente no ingresó en una institución académica hasta los diez años y medio, pero su corazón no ingresó ni por un solo momento.
Siendo un niño que atrapaba pajaritos en la zona de su pueblo, miro a un halcón y el halcón miró dentro de él, entregándole para su conservación y ejercicio el espíritu de la naturaleza.
En otra ocasión vio un lobo y le miró a los ojos y sucedió lo mismo, que el lobo miró dentro de él y también le transmitió el espíritu de la naturaleza.
Y el de la fuerza y el de la nobleza que había de demostrar para asombro de sus congéneres.
Pongo una foto con un águila real pero su animal era el halcón peregrino, una de las mayores bellezas de la creación, en las que pocos se habían fijado.
Pronto aprendió Félix de las posibilidades asombrosas para el hombre valiente, y ya iba a clase con el halcón peregrino, símbolo de la libertad, en el brazo.
En solitario, y sin duda inspirado por algo más que las musas, rescató los pergaminos olvidados de la cetrería y les dio vida. Ya el monje escribano que había hecho la última copia cinco siglos antes estaba pensando: "este último esfuerzo de mi vida no es inútil, pues algún día llegará alguien...".
Tenía la pasíon de ese alguien que enlazaba con Alfonso X el sabio y con nadie entre medias.
Aquí le pongo en su primera aparición en la tele, que es anterior a la propia tele, aunque todavía no se le oía hablar, desgraciadamente.



A raíz de su aparición como cetrero mayor, le fueron llamando y dado que hablaba mejor que nadie en el país le daban progresivamente más minutos para que dijese lo que quisiera.
De este modo nos transmitía su pasión a los españoles, y su pasión nos transmitía la belleza de las llamadas del ciervo, del piar de los pájaros, de las flores silvestres, y el escalofrío del aullido del lobo.
Hay personas que tienen la oratoria para las cosas grandes. Félix tenía esa oratoria y esa voz y lo que fue es el portavoz de los bosques del solar patrio, el orador de las sierras olvidadas en el país de las sierras olvidadas. Y sobre todo fue el amigo de los animales, en un país en donde los animales no tenían amigos desde el tiempo de los que pintaron las cuevas de Altamira.
De pronto los niños podían ser niños, gracias a Félix.
Según pasaban los programas se iba viendo que aquí teníamos a un jefe de la manada, vinculado a fuerzas totémicas inconmensurables.
Luego vendrían muchos amantes de la naturaleza, y eran amantes porque la naturaleza lo quería así, pero estaban seguros de que su amor era decente e importante gracias a que Félix se lo había dicho. A través de él actuaban sin duda el espíritu de los tiempos y la profundidad de la tierra a la vez.
Su Enciclopedia de la fauna ibérica fue el documento más relevante de aquellos años. Aquello en cuanto colaboraba era un motivo para estar orgulloso del azar de tu nacimiento.
Pronto esta comunidad se extendió hacia el mundo sin lindes.
En algún momento demostró que los halcones librarían de molestias los despegues de los aviones, y ya eso quedó para siempre, de modo que se hizo universal, como la palabra fauna. Sus programas llevaban ya saliendo un tiempo, pero fue con El hombre y la tierra, cuando la cosa se puso psicodélica. La música de Antón García Abril, otro posible jomejcule, colaboraba a ello. La naturaleza se mostraba como el gran y colorido viaje que realmente es:




Su equipo era sólo el de los mejores. Sus seguidores fueron maestros de otros cada uno de ellos y guías de sus manadas. Félix era un manantial del que manaban niños-lobos.

Según se iba haciendo mayor hacía sus programas cada vez más adelantados a su tiempo, y así como en los años 70 hacía programas de los 80, en los 80 hacía programas del siguiente milenio, de éste. La aventura en Canadá es tan bella como las novelas de Jack London que le inspiraron en la infancia y que buscaba repetir, pero en real, en animal, en un Gesamtkunstwerk entrañable.
Aquí el capítulo del trampero, que aunque tiene algunos problemas en el foco de una cámara, me parece muy bonito, con el trampero que es suizo y que está allí por lo mismo que él, siguiendo la luz azul que algún día vieron. Y se hacen amigos.





Y éste iba a ser uno de los últimos. Poco tiempo después, moría.
Para que luego hablen de injusticias.




Y con su muerte comenzó el tiempo de nuestras vidas, en que quisimos principalmente imitar la suya.
Y que nuestros hijos también la pudiesen imitar.