SOCIALIZACIÓN

SOCIALIZACION

Socialización… Esta es la palabra mágica de los niños que se educan sin escuela.
Cansados de oir: “si no va a la escuela, ¿cómo socializa?”, o “Si no va a la escuela, ¿cómo aprende?”, como si sólo la escuela ofreciera el escenario ideal para lo uno y lo otro.

Sin embargo, cada vez más a menudo, nos encontramos con noticias de escuelas donde muchos niños salen de ellas sin haber aprendido nada significativo para ellos, (alguien recuerda como se hace una raiz cuadrada??), y también salen habiendo sufrido acoso escolar, conocido como bullying, lo que les puede originar problemas psicológicos que podrían, en el peor de los casos, derivar en exclusión social, si no cosas peores.

Vamos, que muchos niños de los que van al colegio, salen de él con miedo a socializar, a relacionarse con otras personas, por temor a sufrir un rechazo ya vivido. Las consecuencias que pueden derivar de un bullying mantenido en el tiempo pueden ser muy graves. Y el bulliyng se da en el colegio.

No, amigos, el colegio no ayuda a socializar.
No siempre.
Porque es una socialización obligada, impuesta muchas veces a edades en las que la persona no está preparada aún para hacerlo.
La socialización, al igual que el aprendizaje, debe llegar a su debido tiempo.

Una de las etapas de la vida en la que es importante la socialización es la adolescencia. Es en esta edad cuando los amigos pasan a ocupar un lugar preferente en la vida de nuestros hijos. 
Curiosamente, muchas veces los mejores amigos de nuestros escolares adolescentes no son los compañeros de clase. No son aquellos niños que han compartido con ellos horas y horas de pupitres silenciosos, entre los que probablemente se encuentre ese niño abusón que le tiene manía y le lleva haciendo la vida imposible porque es un empollón rarito.
No.
Los amigos que nuestros adolescentes escogen son aquellos que comparten con ellos los mismos intereses. Y no siempre se encuentran en el colegio, sino fuera, en la vida real. Puede ser un vecino, un primo, o alguien que ha conocido en el parque.
Y esto funciona también para los niños que se educan en casa.
Funciona mejor, incluso.
Porque son ellos los que piden amigos cuando realmente quieren y necesitan amigos.
No antes.
Por eso hemos iniciado, los padres que tenemos hijos de estas edades, unos encuentros para que nuestros niños, simplemente, socialicen.
Porque ellos nos lo han pedido.
Cine, juegos de mesa, pizza, Minecraft… las actividades irán surgiendo de forma natural, por afinidad de intereses.
A su aire. Como debe ser.

Como debería ser en todos los casos.

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